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Feliz verano

Llega el verano, y al volver a casa…Vetusta Morla.

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A mis primeros del Bezmiliana

He sido un completo desastre, perdonad. Llevo meses con la certeza de tener que escribiros, os debía unas palabras desde el blog. La semana pasada una de vosotros me escribió, y sentí una gran alegría. Y esta noche nuevamente otro de vosotros tiene el detalle de felitarme el año nuevo. ¿Qué más puedo pedir?

Si supieráis cuanto os he pensado estos meses…Sigo siendo afortunada y nuevamente tengo un alumnado maravilloso, pero la nostalgia es inevitable. Nostalgia del Bezmiliana, donde ya se me conocía bien. Nostalgia de la complicidad con todos vosotros, de mirarnos y entendernos, del mutuo afecto. 

Este curso estoy en la sierra de Aracena, provincia de Huelva. Nuevamente un entorno privilegiado, es maravilloso. Ojalá tuviera más tiempo para seguir escribiendo por aquí, pero podéis seguirme en los nuevos blogs: boligrafitorojo.wordpress.com (poco original, lo sé). Es el blog de segundo de ESO, yo también he pasado de curso 😉

Sigo teniendo noticias del Bezmiliana, donde dejé grandes amigos. Y os prometo volver, tal vez este verano.

Cuidaros mucho, segura estoy de que tendréis un maravilloso año, todos juntos de nuevo, qué gran grupo. Por cierto, en mayo viene Vetusta Morla a Sevilla, yo quiero ir, jajaja. 

Qué buenos ratos vivimos el año pasado, qué ganas de veros. Un abrazo muy muy grande, os quiero. Vuestra seño Lara.

En Los Millares

Os dejo algunas fotos que he realizado en mi visita al yacimiento arqueológico de Los Millares, Santa Fe de Mondújar, Almería. 

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una visita cultural y tenía pendiente compartirla con vosotros. En el extenso recinto han ubicado una interesante recreación de cómo debieron ser estos poblados de la Edad del Cobre. 

Mirad que telar, me acordé de los vuestros.

Y hasta la recreación del horno, fundamental para cocer sus recipientes cerámicos.

Luego pasamos a los restos arqueológicos, los auténticos, los que quedan. Todo esto a base de paseo por el desierto de Tabernas. 

La parte donde se ubica el original poblado deja evidencia de la grandeza e importancia del mismo. La muralla que protegía los asentamientos se encuentra muy bien delimitada todavía, con algunas partes algo reconstruidas e incluso con la opción de instalarte una app en el teléfono de realidad aumentada que reconstruye virtualmente la muralla. Casualmente ese día, además de nosotros, hizo la visita el consejero de cultura que venía a inaugurar esta novedad.

Sigamos la visita…

Muralla con restos circulares de los bastiones.

Entrada a un enterramiento de tipo tholos (planta cilcular).

Así hacían los accesos, esta está un poquito restaurada.

En el interior, bóveda por aproximación de hiladas con óculo. 

Restos de la planta de lo que parece haber sido un taller de metalurgia. 

Esta es la vía de tren, que al empezar su construcción a finales del siglo XIX, provocó que Luis Siret descubriera este yacimiento.
Me impresionó mucho el entorno. Al parecer todo aquel desierto árido estuvo en aquel entonces cubierto de vegetación y regado por el río Andarax que incluso permitía la navegación. Hoy el río está seco, y en su cauce se cultiva. 

Aún quedan muchos tesoros por poner en valor en la zona. Concretamente una decena de fortines dispersos en torno al poblado con función  defensiva. Quizás en poco tiempo se podrán visitar, hoy por hoy están cerrados al público.

Al día siguiente fuimos al Museo Arqueológico de Almería para completar la visita a Los Millares. De él son estas fotos de cerámica campaniforme y otras piezas encontradas en el yacimiento de Los Millares, muchas fueron encontradas en los enterramientos, formando parte de ajuares funerarios. 

(He intentado subir la foto pero me da error, luego lo intento de nuevo).
El resto de piezas las comento en otra entrada dedicada a la civilización argárica. A seguir disfrutando de las vacaciones.